Just Crea — Arquitectura Curatorial
Serie editorial: Cuatro arquitectas, cuatro maneras de pensar el espacio
Este artículo forma parte de un especial dedicado a explorar distintas miradas contemporáneas sobre la arquitectura a través de la obra de cuatro arquitectas que están redefiniendo la disciplina desde Europa, Asia, América Latina y África.
Parte 2 — Kazuyo Sejima
Arquitectura que respira
Dentro de la arquitectura contemporánea global, pocas figuras han desarrollado una sensibilidad espacial tan precisa y silenciosa como Kazuyo Sejima. Su trabajo no se define por la monumentalidad ni por la espectacularidad formal, sino por algo más sutil: la capacidad de construir espacios donde la arquitectura parece retirarse para que aparezcan la luz, el paisaje y la experiencia humana.

A lo largo de más de tres décadas de trayectoria, Sejima ha construido una práctica que redefine la relación entre edificio, entorno y percepción. Sus proyectos suelen describirse como ligeros, transparentes o mínimos, pero detrás de esa aparente simplicidad existe una investigación profunda sobre cómo la arquitectura puede crear atmósferas más que objetos.
Esta mirada ha convertido a la arquitecta japonesa en una de las voces más influyentes de la arquitectura contemporánea.
Una trayectoria que transformó la arquitectura contemporánea
Nacida en Japón en 1956, Sejima se formó en la Japan Women’s University, donde comenzó a desarrollar un interés particular por la relación entre espacio y vida cotidiana. Sus primeros años profesionales estuvieron marcados por el trabajo en el estudio de Toyo Ito, una experiencia que influyó profundamente en su manera de pensar la arquitectura.

En 1987 fundó su propio estudio, Kazuyo Sejima & Associates, desde donde empezó a explorar una arquitectura caracterizada por la claridad geométrica, los materiales ligeros y la disolución de los límites espaciales.
A mediados de los años noventa daría un paso decisivo en su carrera: en 1995 fundó junto a Ryue Nishizawa el estudio SANAA (Sejima and Nishizawa and Associates). Desde entonces, la oficina se convirtió en una de las prácticas arquitectónicas más influyentes del mundo, desarrollando proyectos culturales, museísticos y urbanos en distintos continentes.
El reconocimiento internacional llegó en 2010 con el Pritzker Architecture Prize, considerado el máximo galardón de la disciplina. El premio destacó especialmente la capacidad de Sejima y Nishizawa para producir edificios que combinan una extraordinaria precisión técnica con una experiencia espacial profundamente sensible.
Pero más allá de los premios, lo que distingue a Sejima es su manera particular de pensar la arquitectura: una arquitectura que no busca imponerse, sino respirar con el lugar.

Una arquitectura que disuelve los límites
Uno de los rasgos más característicos de la obra de Sejima es su constante búsqueda por difuminar las fronteras entre interior y exterior.
En muchos de sus proyectos, las fachadas desaparecen en superficies de vidrio continuo, las estructuras se reducen a elementos extremadamente delgados y los edificios se organizan como sistemas abiertos de espacios conectados. Esta estrategia genera una sensación de continuidad espacial donde el entorno natural, la luz y el movimiento de las personas forman parte activa de la arquitectura.
Más que diseñar objetos autónomos, Sejima parece interesada en crear condiciones espaciales.
Sus edificios funcionan como dispositivos que amplifican la percepción: reflejos, transparencias, recorridos suaves y cambios sutiles de escala que transforman la experiencia del espacio.
Esta aproximación ha sido especialmente influyente en la arquitectura cultural contemporánea, donde la experiencia del visitante se convierte en un elemento central del proyecto.
Obras que marcaron una nueva sensibilidad arquitectónica
A lo largo de su carrera, Sejima ha desarrollado proyectos que se han convertido en referencias dentro del panorama internacional.
Entre los más destacados se encuentra el 21st Century Museum of Contemporary Art, Kanazawa, un museo circular donde la transparencia y la continuidad espacial permiten que el arte y la ciudad se entrelacen.

Otro proyecto emblemático es el Rolex Learning Center, un edificio universitario que transforma el suelo en una topografía interior continua, eliminando la idea tradicional de pisos y pasillos.

También sobresale el Louvre-Lens Museum, donde una serie de volúmenes horizontales y reflectantes se integran de manera casi imperceptible en el paisaje del norte de Francia.

A estas obras se suma Grace Farms, cuyo edificio principal serpentea suavemente sobre el terreno generando un recorrido continuo entre arquitectura y paisaje.
Cada uno de estos proyectos expresa una constante en la obra de Sejima: la arquitectura como experiencia atmosférica más que como forma monumental.

La posición de una arquitecta
En un campo históricamente dominado por figuras masculinas, la trayectoria de Kazuyo Sejima también representa un cambio cultural importante dentro de la disciplina.
Sin recurrir a discursos explícitos ni a gestos mediáticos, su trabajo ha demostrado que la arquitectura puede construirse desde otras sensibilidades: precisión, ligereza, apertura y una profunda atención a la experiencia cotidiana de quienes habitan los espacios.
Su liderazgo dentro de SANAA, su práctica independiente y su presencia en instituciones académicas internacionales han contribuido a consolidar nuevas formas de pensar la profesión.
Más que buscar protagonismo personal, Sejima ha construido una posición arquitectónica clara: la arquitectura como una práctica de escucha.
Escuchar el paisaje, las personas, la luz, el tiempo.
Una arquitectura que respira
En el contexto de la serie editorial de Just Crea, dedicada a explorar distintas miradas femeninas dentro de la arquitectura contemporánea, la obra de Kazuyo Sejima introduce una perspectiva singular.
Su trabajo demuestra que la innovación arquitectónica no siempre se manifiesta a través de gestos radicales o formas icónicas. A veces surge de algo mucho más delicado: la capacidad de hacer visible lo invisible del espacio.
En sus proyectos, la arquitectura se vuelve casi inmaterial. Los edificios parecen flotar, reflejarse, diluirse.
Respirar con el entorno.
Y en esa ligereza aparentemente simple se encuentra una de las contribuciones más profundas de Kazuyo Sejima a la arquitectura del siglo XXI.
Just Crea — Arquitectura Curatorial
Serie editorial: Cuatro arquitectas, cuatro maneras de pensar el espacio
Este artículo forma parte de un especial dedicado a explorar distintas miradas contemporáneas sobre la arquitectura a través de la obra de cuatro arquitectas que están redefiniendo la disciplina desde Europa, Asia, América Latina y África.
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