En la Bienal de Venecia, los pabellones nacionales se convierten en manifiestos. Cada uno busca responder a la pregunta de qué significa hoy proyectar un futuro posible desde la arquitectura. En este contexto, el Pabellón de Canadá presenta Picoplanktonics, una instalación concebida por el estudio Living Architecture Systems Group (LASG), que invita a pensar en la arquitectura no como objeto, sino como organismo.
Más que un espacio, es un ecosistema suspendido. Una red delicada y translúcida que respira, palpita y parece expandirse como si estuviera viva. Aquí, la arquitectura se comporta como los picoplancton, microorganismos invisibles al ojo humano pero fundamentales para la vida en la Tierra, recordándonos que lo esencial a menudo no es lo monumental, sino lo microscópico.

Picoplanktonics en el Pabellón de Canadá como parte de la Bienal de Venecia por Living Room Collective. Fotografía por Living Room Collective.
De lo estático a lo viviente
El proyecto se enmarca en una larga investigación de Philip Beesley y su equipo en LASG: transformar la arquitectura en algo sensible, capaz de interactuar con quienes la habitan. La instalación se compone de capas de materiales ligeros, estructuras tensadas y microcomponentes que evocan sistemas naturales: desde corales y enjambres hasta organismos unicelulares.
Picoplanktonics es una exploración radical: en lugar de pensar la arquitectura como un límite —paredes, techos, suelos—, la entiende como un campo de relaciones. Es un cuerpo vivo que responde y nos incluye.

Picoplanktonics en el Pabellón de Canadá como parte de la Bienal de Venecia por Living Room Collective. Fotografía por Living Room Collective.
Arquitectura como ficción crítica
En la tradición canadiense de la Bienal, este pabellón no busca mostrar proyectos construidos ni arquitecturas icónicas. Se trata, más bien, de una ficción crítica: un espacio donde imaginar nuevas formas de coexistencia entre humanos, naturaleza y tecnología.
Los picoplancton, responsables de generar gran parte del oxígeno del planeta, funcionan aquí como metáfora. Invisibles pero imprescindibles, son los verdaderos arquitectos de la vida terrestre. Picoplanktonics convierte esa idea en un relato arquitectónico, donde lo mínimo se vuelve monumental.

Picoplanktonics en el Pabellón de Canadá como parte de la Bienal de Venecia por Living Room Collective. Fotografía por Living Room Collective.
Entre ciencia y arte
Lo que distingue a esta instalación es su carácter híbrido. Es al mismo tiempo investigación científica, arte interactivo y propuesta arquitectónica. La obra se alimenta de disciplinas cruzadas: diseño paramétrico, biología marina, ecología digital.
El pabellón no se limita a mostrar un artefacto bello; plantea preguntas urgentes:
-
¿Qué pasaría si los edificios pudieran sentirnos y adaptarse a nosotros?
-
¿Podemos aprender de los ecosistemas invisibles para proyectar ciudades más sostenibles?
-
¿Qué significa habitar un espacio que no solo nos contiene, sino que nos respira?
Una poética de lo invisible
A primera vista, la instalación parece frágil, casi efímera. Sin embargo, esa fragilidad es su fuerza: nos recuerda que la vida misma depende de equilibrios invisibles y delicados. El aire, la fotosíntesis, los microorganismos que sostienen la cadena trófica marina: todo lo que no vemos, pero sin lo cual no existiríamos.
En un tiempo marcado por crisis ecológicas y tecnológicas, Picoplanktonics propone una mirada distinta: la arquitectura no como un gesto de dominio, sino como un acto de escucha.

Picoplanktonics en el Pabellón de Canadá como parte de la Bienal de Venecia por Living Room Collective. Fotografía por Living Room Collective.
Un pabellón para pensar el futuro
El Pabellón de Canadá en Venecia no pretende ser un modelo a replicar. Es, más bien, un espacio de provocación. Una invitación a reconsiderar la escala desde la cual pensamos el futuro. Tal vez no sean los grandes rascacielos, las megainfraestructuras o los íconos urbanos los que nos den las claves de un mundo habitable. Quizás la respuesta esté en la vida mínima, en lo que no vemos, en esos organismos invisibles que sostienen el planeta.
En esta narrativa, la arquitectura se convierte en mediadora: un puente entre tecnología y naturaleza, entre lo humano y lo no humano, entre lo que podemos controlar y lo que apenas alcanzamos a comprender.

Picoplanktonics en el Pabellón de Canadá como parte de la Bienal de Venecia por Living Room Collective. Fotografía por Living Room Collective.
Las estructuras de material vivo que el visitante encuentra al ingresar al Pabellón de Canadá, fueron fabricadas originalmente en un laboratorio de la ETH de Zúrich. Se trata de las más grandes estructuras impresas en 3D producidas mediante una plataforma de biofabricación pionera en su tipo.
«Picoplanktonics marca cuatro años de investigación en la ETH de Zúrich con colaboradores internacionales en ciencia de materiales, biología, robótica y diseño computacional. Con el traslado de estos prototipos vivos al Pabellón de Canadá, nos complace invitar al público a este experimento abierto y revelar todas las fases de la vida del material, incluyendo el crecimiento, la enfermedad y la muerte, mientras imaginamos colectivamente un enfoque de diseño regenerativo que busca la remediación planetaria».
Andrea Shin Ling, The Living Room Collective.
Conclusión: habitar lo imperceptible
Picoplanktonics nos recuerda que diseñar para el futuro no significa levantar objetos más grandes o más brillantes, sino aprender a convivir con lo invisible. El Pabellón de Canadá nos invita a imaginar un mundo donde la arquitectura no se impone, sino que respira con nosotros.
En tiempos donde todo parece acelerarse, la obra propone un gesto simple y poderoso: detenernos a mirar lo que no vemos, a reconocer que lo microscópico es, en realidad, lo esencial.
Relacionado
SUSCRÍBETE AL BLOG
ÚLTIMOS POST
De Renderizar a la realidad: cómo los arquitectos de Zaha Hadid dan vida a las visiones futuristas
Las representaciones de la firma revelan cómo los conceptos iniciales cobran vida a través de los avances en BIM,
Read moreStartup alemana desarrolla bioplástico almacenador de dióxido de carbono, por medio de desechos forestales y agrícolas
02Startup alemana desarrolla bioplástico almacenador de dióxido de carbono, por medio de desechos forestales y
Read morePeter Zumthor: la memoria material del espacio
Just Crea — Arquitectura Curatorial Serie editorial: Arquitectura de la emoción — cuatro arquitectos que
Read moreComparte esto en:
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir















Leave A Comment